La patología aneurismática consiste en la dilatación de las paredes de las arterias producida por diferentes factores. La arteriosclerosis suele ser la causa más común, secundaria a tabaquismo, hipertensión y hipercolesterolemia, así como algunas alteraciones genéticas de las paredes arteriales pueden favorecer la deformación progresiva de las mismas.
Puede afectar a cualquier arteria del cuerpo si bien la aorta abdominal, la aorta torácica y la arteria poplítea (en las piernas) son las más afectadas.
Cuando una arteria se dilata puede romperse y provocar una hemorragia que puede llegar a ser mortal. En el caso de la arteria poplítea su complicación consiste en la trombosis y en consecuencia la obstrucción de la arteria.
