Se trata de una patología que afecta al 15% de las mujeres. Es una condición poco conocida que puede generar mucha ansiedad ya que muchos especialistas no la conocen y no saben identificar.
Se manifiesta como dolor abdominal y pélvico relacionado con cambios hormonales. También puede asociarse a pesadez de piernas y varices de localización atípica (vaginal, vulvar, hemorroides glútea, etc. ). A veces las pacientes sufren de dolor durante o posteriormente a las relaciones sexuales, sensación de urgencia miccional y sensación de pesadez en la zona genital. Cuando una mujer durante el embarazo presenta varices cercanas a la vulva o en los labios mayores su origen está dentro de la pelvis. Exploraciones poco invasivas nos pueden dar el diagnóstico de certeza que permite plantear una estrategia terapéutica más indicada.

